Dedicatoria:
Dedico este libro a todos los seres, especialmente a la Sanga de la Comunidad Gnóstica y Budista, a la Sanga Superior de los Maestros de Blanca Hermandad, en especial al Maestro Jesús"Jhesuá Ben Pandirá", a Gautama el Buda y a Samael Aun Weor, fundador del movimiento Gnóstico.
Así mismo y en última instancia, a mi propio Ser interno, el Dios Padre y Madre que cada uno de nosotros lleva dentro de sí.
A mi ex-esposa, María José, personificación de la paciencia y de la compasión Divinas.
Se lo dedico también, a todas las personas que colaboran en organizaciones de ayuda humanitaria, social e internacional que abogan por los derechos humanos y los derechos de los animales y por la defensa del planeta, haciéndolo de una forma activa, pero pacífica. En general, a todas las personas que de alguna manera, han decidido revelarse pacíficamente en contra del materialismo y de sus causas internas y externas.
Quisiera también, desde aquí, agradecer a la comunidad Budista del Templo Tibetano "Dag Shang Kagyu", perteneciente al linaje o escuela Tibetana Kagyupa, en Panillo, Huesca, la amabilidad con que fui allí acogido, tanto por los residentes como por los Sabios Lamas, en momentos muy críticos de mi vida y en donde tomé refugio y me hice Budista, tomando los votos esenciales de no robar, no mentir y no matar ni dañar a ningún ser, y de no atentar en contra de la vitalidad de la mente ni de mi propio cuerpo.
A todos ellos: PAZ INVERENCIAL.
OM MANI PADME HUNG.
Allí me retiré durante un tiempo, estudiando y practicando las enseñanazas y transmisiones del Buda, de acuerdo a dicho Linaje, y me enriquecí, para acometer lo que siempre he querido hacer, ayudar a disipar el dolor y el sufrimiento de cualquier ser.

